lunes, 29 de febrero de 2016

LA JERGA REBELDE – Cockney Rebel

A pesar del tiempo y las revoluciones, muchos siguen creyendo que la esencia en la música se traduce en una identificación con el auditorio, inmiscuirse en los devenires de la gente, cuando en realidad es totalmente al revés: es la gente la que se tendría que identificar –o no- con tu obra, ver si tu disconformidad o avenencia es respaldada por algún grupo de oyentes. El chiste no es únicamente exponer el sentimiento o la imaginación del prójimo, sino la tuya. Es como decía Artaud: “yo sólo quiero mostrar mi mente”.

Y eso era lo bello que tenía la década de los 70’s, donde las propuestas brotaban como hongos en todos los rincones del planeta. Ya no era como en los 50s, 60’s, que buscaban copiar fórmulas exitosas (buscar otro Sinatra, otro Elvis, otros Beatles, otros Rolling Stones), sino el inventar nuevas recetas, nuevas propuestas y nuevos rostros.Y a inicio de los 70s el firmamento musical se abrió en un abanico de tan incontables propuestas que hasta el día de hoy seguimos descubriéndolas y nos siguen sorprendiendo.


Esta banda se llama Cockney Rebel. Yo tuve la suerte de descubrirlos en pleno 73, 74, primero por la prensa y luego por la emoción de uno de mis hermanos mayores, quien luego de escucharlos una noche en Radio San Isidro, me dijo “Tienes que escuchar Psychomodo… ¡es fantástico!”…

A estos Rebeldosos, desde el inicio, los marcó la ruptura, la sorpresa y el extremo. Eran los días del Glam Rock, de Bowie, del rock progresivo, de la música de alta energía… y los Rebel tenían que marcar territorio. Su primer disco sorprendió gratamente, tanto a público como a medios, volviéndose un referente obligado junto con apuestas tan extrañas como Sparks y Roxy Music. Su mezcla de burlesque, pop sesentero, giros prospectivos, ataques de rock atípico y una poesía de sub mundo (donde la jerga andaba muy presente), los catapultó hasta alturas insospechadas.


Lamentablemente, el brillo de Steve Harley y su banda, se eclipsó a los pocos años tras varios discos imprescindibles y el declive de la escena en general, que regresó a las viejas fórmulas del éxito fácil y el desprecio por todo aquello que pretenda salir del estándar de los 3 minutos. La crisis financiera en las Discográficas, la debacle económica mundial, hizo que todos regresen a lo más básico. La música volvía a alejarse de sus fundamentos expresivos y de sus vestiduras más artísticas.

Los Rebel siguieron circulando por el mundillo, hasta que finalmente la atención les perdió el rastro. Para fines de los 70’s, Steve Harley, su atronadora manera de cantar, sus letras y su singular estilo, era nombrado como una de las tantas influencias que tuvo el irreverente movimiento punk, rescatándolo de la más completa omisión.    (Daniel F)