viernes, 23 de diciembre de 2016

MI ROMERÍSIMO ÁRBOL DE NAVIDAD



Nació como “Romero”. Nunca supo si ese era su nombre o su apellido, y tampoco sabía para qué podría ser bueno. Porque el manzano del señor Benzon y el naranjal de la señora Urrutia, daban preciosos frutos que refulgían por su excelencia. Hasta el pequeño tomatal que estaba a su costado, se sonrojaba de tanta cosecha. Así que Romero preguntaba a los follajes de alrededor “¿cuál será mi habilidad?”... “Tú das un rico aroma”, dijo el de los tomates. “Desde aquí no puedo evaluar mucho tu fragancia” –dijo el naranjal- “Pero imagino que algún día encontrarás tu destreza”.

Una vez, quienes cuidaban a Romero, sin querer, prolongaron más de la cuenta uno de sus tantos viajes, y el pequeño huerto fue visitado por aves malignas y vientos pesados. Y cuando regresaron, Romero estaba seco, sin hojas ni fragancia… El tomatal estaba triste y molesto. El naranjal y el manzano de enfrente no entendían mucho el drama, pero lo intuían.

Quienes cuidaban de Romero, al contrario de otras familias, en lugar de arrojarlo a la basura, rápidamente lo limpiaron, lo pintaron de toques brillantes, lo adornaron de colgantes y adornos, para finalmente recubrirlo de luces. Repentinamente Romero “se encendió”, abrió los ojos y se vio en medio de destellos, ornamentos y alegrías. Era Navidad y la gente ya había puesto en sus casas, puntiagudos y erizados árboles esperando Nochebuena. La gente en la casa de Romero, lo abrazaron con tanto cariño, que el pequeño arbolito lloró de alegría al verse en medio de tanta fiesta y de saber al fin que no necesitaba buscar más; no necesitaba una habilidad especial ni ser ‘alto y puntiagudo’, pues tenía toda la suerte del mundo al contar con una amorosa FAMILIA, algo que no todos tienen la suerte de saborear.

 

Aquella fecha, fue su más venturosa y feliz Navidad.      

(Daniel F)

lunes, 31 de octubre de 2016

FELICETTE, el primer felino en el espacio





En Octubre del 63, en Francia, una gatita llamada Felicette, fue lanzada a bordo del “Veronica AG1”, cohete que hizo un vuelo sub orbital de unos 15 minutos, 5 de los cuales estuvo sumergido en la total ingravidez. Fueron 100 kilómetros en el espacio, rubricando el record de ser el primer felino en ronronear este tipo de travesías.

Mientras que otros países preferían usar perros, ratas o monos, a Francia se le dio por los chats, los gatos… Para esto lograron juntar una decena de bigotudos y los comenzaron a preparar para lo que sería “una gran contribución para la humanidad”… (¿?)…De todas formas, hasta hoy nadie entiende por qué tuvieron que escoger a un animalito que –lo sabemos bien- no se caracteriza por hacer labores ‘por encargo’, menos aún en los campos científicos. Habilidades le sobran a los gatos (no lo sabremos nosotros). Pero de ahí a que mueva controles o presione interruptores y mandos por solicitud de un par de señores… pues lo dudo.

Al final de los entrenamientos, sólo quedaron dos gatos: un atigrado llamado Félix y nuestra Felicette. Los demás fueron descartados por dedicarse a hacer lo que mejor hacen los gatitos: engordar, dormir y mandar a la mierda a quien quiera obligarlos a hacer algo que no quieren. Pero cuando estaban por elegir al gordito Félix, éste encontró una ventana abierta y se escapó… “Soy coludo, pero no cojudo”, debe haber maullado nuestro amigo, y nunca más lo encontraron.
 
Así que, ante la evasión de Félix, la elegida fue Felicette, quien fue lanzada un 18 de Octubre de 1963, a las 8 de la mañana. Lo único bueno de todo esto es que, a diferencia de otros animales que en esos días eran enviados a los confines del firmamento, nuestra gatita logró regresar con vida y fue recibida con honores y mucho pescado.
Y acá la corto, porque los gatos de mi casa ya quieren su comida, y no se les puede decir que esperen...    


lunes, 17 de octubre de 2016

TARÁNTULA, el ponzoñoso pasquín ponzoñoso






Ahora que las aguas están calmándose, y lo del Premio Nobel para Bob Dylan ya está siendo asimilado hasta por quienes más se oponían, puedo al fin publicar esto.

Cuando uno es fan de la música y de alguno de sus cultores, y de pronto te inicias en ese campo, lo que vas a hacer es mostrar tu agradecimiento a todas aquellas figuras y obras que tanto te entusiasmaron. Le pones el nombre de tu banda como algún disco adorado, en las letras los recuerdas de cuando en cuando, etc. Hasta puedes recordarlos musicalmente, haciendo versiones de alguna canción o incluyendo guiños sonoros de tu ídolo, en alguna  canción tuya. De esta manera, uno intenta no sólo compartir un gusto, sino también difundir lo que tanto amamos.



En la segunda mitad de la década de los 60, comenzó a circular una versión pirata de un libro de Bob Dylan, llamado TARÁNTULA, libro en prosa poética que recién saldría legalmente en 1971. Pues bien, por estos lares, pero en los 90’s, yo saqué un pasquín (un fanzín, una revista artesanal) y busqué un nombre. Y qué mejor nombre que aquel venenoso libro que circuló ilegalmente y que fue desdeñado –cuando no- por los críticos. Le puse “Tarántula”. Salieron varios números y la onda era de entrevistas a grupos locales, difundir sus trabajos, contar anécdotas... pero sin caer en lo intelectual o en lo horripilozamente mesiánico. Todo esto, claro, sin perder el buen humor



Pude haberle puesto “Escorpión”, “Libélula” o “El Piojo Loco”… pero preferí "TARÁNTULA", para que recuerden el libro de Dylan, y porque éste circuló muy buena parte de sus días, de manera escondida, soterrada, totalmente underground... Quién diría que, muchos años después, ante la sorpresa de joyas y joyones, su ponzoñoso autor iba a ganar el Premio Nobel de Literatura… aunque ud. refunfuñe, mi amigo. 
(Daniel F)
La foto de los paskines la saqué del Blog El Puñalón,  http://elrestoessilencio.blogspot.pe/

sábado, 8 de octubre de 2016

IGGY POP y el Por Qué de las cosas

El lunes 23 de Febrero del 2016, se dio la presentación oficial del libro de Cucho Peñaloza titulado "En el Camino de los Demonios", un texto sobre los viajes de los Rolling Stones al Perú. La cita fue en La Noche de Barranco. Yo tuve la suerte de ser uno de los expositores y, como en cada estreno, al final se lanzó una ronda de consultas. Y la mejor pregunta llegó de la voz de una pequeñita de 6 años, la hija menor de Cucho, quien le preguntó a su papá: "¿Por qué te gustan tanto los Rolling Stones?". Pregunta simple, llana, pero a la vez contundente y -quien sabe- muy puntiaguda, pues podría haber invasiones a lo más íntimo de nuestro ser, a lo más profundo de nuestros espectros emocionales. ¿Cómo poder explicar en qué momento nuestro corazón encendió un colapso? ¿Cómo y por qué nace nuestro amor por un equipo de fútbol, por un actor, por un libro, por una profesión, por un cantante, por un político, por una banda de rock???....

En 1972 vi una foto de Iggy Pop en la revista Pelo, en un artículo sobre una supuesta decadencia del rock. La foto cubría dos páginas y mostraba a Iggy casi de cuerpo entero, zarandeando el pedestal del micrófono, desnudo arriba y su cabello plateado... Fue instantáneo. Fue un flechazo directo a todos mis sentidos. Jamás había escuchado a ese personaje, pero ya era su hincha. Comencé a seguirlo, a leer sus entrevistas, a recortar las fotografías de las revistas. Varios años después, lo escuché. Fue una tarde en la azotea de mi edificio en el Cercado, en un programa llamado "Sólo Rock and Roll", conducido por Juan Enrique Krateil. Y todo lo que mi cabeza había elucubrado, se hizo realidad. La música, su manera de cantar, su fuerza, era todo lo que yo había imaginado y hasta mejor. Fue perfecto.

Ni en mis más alocados sueños podría haber vislumbrado semejante cuadro.

No soy creyente ni Trinitario. Soy un ateo multiteista que lamenta que Lou Reed ya se haya ido, que Marc Bolan nos haya abandonado, que la partida de Bowie me haya tomado tan desprevenido, que el suicidio de Emerson me haya golpeado tanto, que todos los Ramones originales hayan partido... Así que, re-encontrarme con Iggy Pop, 40 años después, fue como re-encontrarse con un (eterno y entrañable) amigo, un amigo que evitó tantos de mis suicidios y que me sacó incontables veces de esos fangos de la depresión adolescente. Un amigo que me enseñó que la música es más que una serie de corcheas y semi fusas desperdigadas en un papelito... Un amigo que enseñó a no doblegarse y a sobrevivir aun cuando el mundo desee acabar contigo... Y que en mis más festivos desquicios, jamás podría haber imaginado el encontrármelo así, cara a cara, entre sonrisas y llantos, con un interminable y agradecido abrazo de infinitas emociones, en una especie de reconciliación con la vida, con ese círculo tan delicado y quebradizo que en cualquier momento parece que se va a despedazar. 

Un abrazo, mi querido IGGY POP, con todo el fervor de un agradecido fan. (Daniel F)  

Asfixiando a Iggy Pop en el Aeropuerto... 




viernes, 23 de septiembre de 2016

ROD STEWART, los peculiares sellos de un escocés ronquito










Lo vi cuando llegó a Lima en el 2011. ¿Se acuerdan que lo anunciaron en el 2002 y nunca llegó?... Bueno, ahí sí no lo hubiera podido ver. A menos que hubiera logrado escabullirme entre la seguridad de los Estadios. Pero para el 2011 yo ya era una pequeña figurita a quien los Organizadores podían contratar para promocionar un evento de estas amplitudes. Y así fue. Mi erudición acerca de Rod Stewart, mi fanatismo, me hacía el personaje más idóneo para una labor que, por lo general, es concedida a gente que no te sabe más de dos canciones o que tienen una vaga referencia del artista porque lo vieron en un video…Y es una pena porque, al menos en el caso de Roderick David Stewart (su nombre real) se pierden de una de las historias sonoras más condimentadas del rock y del pop internacional, con las melodías y cadencias más hermosas que hayan circulado en este mundo.

La primera vez que me topé con esta luminaria, fue a inicio de los 70’s, gracias a una revista argentina llamada “Pelo” (muy importante y fundamental para muchísima gente en Latinoamérica). Era un número donde él aparecía en la portada y le habían dedicado 3 páginas donde hablaba de su trabajo solista y con los Faces (su banda). Porque cuando Rod firma contrato a finales de los 60's con Mercury Records, también lo hace con Warner Brothers, para la edición de los discos de los Faces. Esto le permitió al señor Stewart llevar dos carreras en paralelo y con dos compañías en competencia. Así que cuando su banda andaba en aprietos y las ventas no iban muy bien, él sacaba uno de esos preciosos discos solista y todos salían ganando.

Lastimosamente, mi curiosidad a flor de oreja se veía frustrada por la sencilla razón que, en esa época,acá no se editaban sus discos, ni las emisoras pasaban algo de este señor. Pero una mañana, un amigo del barrio vecino, llegó a mi casa y me dejó un disco de selección, uno de esos álbumes multigrupales donde –a modo de muestra- aparecen una serie de artistas diversos. Y ahí había dos canciones de Rod Stewart como solista… La primera era “Every Picture tells a Story” (Cada imagen cuenta una Historia)… Quedé estupefacto… Era perfecta, magistral… Los climas, las melodías, la voz… Entonces me dije: “Mmmm… estos famosos suelen hacer alguna cantinela buena y las otras son sólo relleno”… Así que pasé a la otra canción y, oh maravilla de maravillas,era “Maggie May”, uno de los himnos adolescentes más hermosos jamás escritos. Me volví loco. A partir de ahí, mi desesperación por tener más registros de Rod Stewart, y mi entusiasmo, se elevaron a cotas francamente inmedibles.  




Han pasado los años, han pasado los colores y las modas, y Rod Stewart sigue encandilando mis sentidos casi como el primer día. Sigo emocionándome con los Faces (a quienes considero la banda más grande del rock and roll luego de los Rolling Stones) y sigo estremeciéndome con cada uno de sus discos solistas. Incluso sigo disfrutando de mucho de su material más ‘popero’ y comercial, con esa característica y rasposa voz que ha terminado siendo su más peculiar y hermoso sello. (Daniel F) 









sábado, 6 de agosto de 2016

UN ARTISTA EN VACACIONES… ¿Se puede?


El Festival chileno de Viña del Mar, es uno de los más pulcros y exitosos de Latinoamérica. Y siempre intenta estar al día con los grandes números que circulan por el mundo. Pero en una oportunidad, cohabitaron con la incómoda situación de que varios grandes números no podían ser contratados. Le escribieron a fulanito y estaba de gira. Llamaron a los menganitos y estaban grabando. Y también lo intentaron con el astro de la canción romántica, Luís Miguel, y la respuesta fue: “está de vacaciones”… Me quedé patidifuso... ¿Se puede hacer eso?... Era la primera vez que escuchaba que un cantor tiene “vacaciones”.



Y de un buen tiempo a esta parte, yo también me vi en la necesidad de “tener vacaciones”, zafarme de la vorágine de conciertos, conferencias, entrevistas... Y siempre elijo el mes de Enero. Vale decir, que cuando llegan propuestas en Noviembre o Diciembre pretendiendo algún evento para Enero, mi productora les dice: “el señor Daniel está de vacaciones”…Y todo lo pasan para Febrero. Y si alguna vez he tenido que cantar en Enero, habrá sido por algún contrato que no se pudo cristalizar en la fecha convenida y tuvieron que hacerlo forzosamente en el primer mes del año.



Pero si, el mes de Enero es MI mes de vacaciones. Lo aprovecho para hacer chequeos médicos, papeleos diversos e intentar hacer absolutamente nada. Pero para alguien que se la pasa creando y maquinando obras ¿puede haber vacaciones? Lamentablemente la respuesta es NO. Uno no puede dejar de estar urdiendo y conceptuando todo tipo de ejercicios artísticos, ya sea componiendo, escribiendo, ensayando, grabando, dibujando, diseñando… No le podemos decir a nuestra cabeza que deje de funcionar. No le podemos decir a nuestra imaginación que deje de esforzarse. Yo trato de hacer lo que hacen los abogados, contadores o arquitectos, o los alumnos y maestros, y trato de NO meterme en materia durante algunas semanas, encerrándome a ver tele, salir a caminar con mi novia o tratar de distraer la mente lo más que se pueda... Pero al final es inútil.


Ante esto, sólo puedo decir que alguien que se dedique a estas labores relacionadas con el arte, vive constantemente en la cárcel de la creatividad, es un preso inindultable, un condenado a la perpetua cadena de la creación y la confección de un cosmos mental del cual no puedes huir. Escapar de esos universos, sería como intentar escapar de la vida, sería como agonizar, como una especie de suicidio, y el suicidio nunca será una herramienta recomendable en un mundo tan necesitado de vida. De vida y de imaginación. (Daniel F)

martes, 21 de junio de 2016

AQUELLA PLUVIOSIDAD INFAME





¿Han visto uds. que de pronto algunas cosas se ponen mal justo cuando la vida iba tan bien? ¿Han visto cómo de pronto llueve estando el día tan soleado?... "Have you ever seen the rain?" debe ser una de las canciones más versionadas y cantadas en la historia de la música. Se la ha usado en comerciales, películas, obras de teatro... La cantan de diversas maneras y en infinidad de puntos de nuestro amado planeta. Es una canción que salió en tiempos de la guerra en Vietnam, de cuando un buen sector de la sociedad norteamericana estaba a favor que los muchachos vayan para allá a asesinar y a ser asesinados... Lo veían como un acto patriótico, heroico... La gente hablaba de "lluvia", de bombas que caían como "una lluvia"... Pero la verdad, mucha de esa gente insensata, no tenía la menor idea de cómo era esa "lluvia", ni de los horrores que se vivían en esos parajes de pluviosidad infame. Así que los versos de lamento y resignación de John Fogerty (con su banda Creedence Clearwater Revival) calzaban perfectamente con la angustia del momento, preguntando con incredulidad a esa sociedad de necios: "quiero saber... ¿han visto uds. caer lluvia en un día pleno de sol?..." Y esa amarga interrogación también mostraba cómo se hundía tanto él como su banda a punto de separarse, en un inexplicable final a un conjunto que estaba en plena forma y esplendor.

"Ayer, y los días anteriores,
el sol ya no calienta y la lluvia es más intensa...
¡Lo sé! ¡Así ha sido toda mi vida!...
Me pregunto: ¿se podrá detener?"...


Múltiples lecturas para una canción que escuché cuando era muy chico, allá en los 70s, en un maravilloso disco llamado "Péndulo". Así que, amigos, me disculparán, pero subiré un par de las miles de versiones de esta canción que circulan por el mundo, adentrándonos en su oscuro significado, inmerso en la extrema sencillez de su brillante estructura. 










martes, 26 de abril de 2016

SOBRE AUTO-PLAGIOS Y ANGURRIENTOS

Los juicios por plagio son terrenos fascinantes. Han quedado en los anaqueles de la historia casos tan sonados como los de George Harrison o Led Zeppelin. Pero que exista una denuncia "por plagiarse a sí mismo"... ya rebasa cualquier imaginación legal.



Y esto fue lo que ocurrió con John Fogerty, el genio detrás de las canciones de Creedence Clearwater Revival. A fines de los 60s e inicio de los 70s, la banda gozaba de multiplicados laureles, discos de oro y conciertos multitudinarios. El asunto terminó un poco de golpe tras serias desavenencias entre John y el mando ejecutivo de su productora (Fantasy Records) encarnada en el señor Saúl Zaentz, quien también fungía de dueño del material de la banda (cosa común en esos ambientes). Al romperse la sociedad (y deshacerse la banda) Fogerty entró a planos judiciales tratando de recuperar los derechos sobre sus composiciones. La pelea en los tribunales se extendía de manera tan desesperante, que impedía a John volver a su vida musical.


Tendría que llegar 1984 para que el hombre decidiera descansar un poco de tanto desquicio jurídico y firmar contrato con una nueva casa discográfica, la Warner Records. Es así que en Enero de 1985 sale "Centerfield", un exitoso disco que le devolvió el alma a Fogerty, volviendo a ser el número uno en las listas. Ante este súbito triunfo, el inmundo Saúl Zaentz lo demanda por "plagio", por una de las (exitosas) canciones que aparece en este disco: "The Old Men Down the Road", que -según Zaentz- es idéntica a "Run Through The Jungle", canción firmada por el mismo John Fogerty y que salió en el disco "Cosmo's Factory", de 1970... ¡Estaba demandándolo por copiarse a sí mismo!!...

El señor Zaentz, exigía 140 millones de dólares por la "afrenta", en un (absurdo) juicio que se estiró hasta 1993, año en que recién los jueces determinaron que el tan singular "plagio" sólo existía en la angurrienta cabeza del tal Saúl Zaentz.


Sobre la lucha legal entre Fogerty y la empresa que tenía sus canciones, todo se resolvió recién en el 2004, cuando Fantasy Records fue adquirido por Concord Records. Los nuevos jefes, con mayor tino y respeto, decidieron devolverle a John Fogerty sus derechos de autor y de publicación de todo el material que hizo con Creedence Clearwater Revival, cerrando así uno de los tantos capítulos oscuros que suelen rondar los pasillos del rock and roll. (Daniel F)

John Fogerty, entre el embeleso de su gente.

lunes, 18 de abril de 2016

MC5, el aplastante ruido de los motores


La desinformación suele jugar malas pasadas. Y entablar a ciencia cierta los puntuales inicios de una corriente tan fundamental como el punk rock, ha terminado pariendo desopilantes teorías que, incluso, han llegado a ubicar sus orígenes en nuestro limeño suelo. 

Lo que sigue apareció en el libro "Por las Olvidadas Raíces del Punk Rock", es sobre una banda que despliega su historia hasta 1963, cuya importancia e influencia, incendió el imaginativo más rebelde del rock and roll, hasta convertirse en el beligerante punk rock.



Y llegamos a unos verdaderos pesos pesados en esto de encontrar las fuentes seminales del punk rock: los MC5, una agrupación que definitivamente será gravitante en la escena punk, 12 años después. Provenientes de la ruidosa Detroit -centro de la industria automotriz de los EEUU- esta explosiva agrupación de durísimo rock and roll, se arma en 1964, y lo conformaron Wayne Kramer, Fred "Sonic" Smith, Michael Davis, Rob Tyner y Dennis Thompson. En 1963, cuando aún estudiaban en el Lincoln Park High School, varios de los futuros miembros de MC5 ya tocaban en bandas: Fred Smith en The Vibratones, mientras que Wayne Kramer y Dennis Thompson lo hacían en The Bounty Hunters. En esos días, Kramer se encuentra con Fred Smith y se la pasarán oyendo y sacando canciones de los RollingStones... Por su lado, Michael Davis,estudiante de arte, asiste a un show de Bob Dylan en el Auditorio del Templo Masónico. Lo impacta de tal manera que ese fulgor lo decide a convertirse en músico. Cuando al fin todos se juntan, Rob Tyner bautizará  a la banda como Motor City Five, que asiglarán para sus futuras correrías como MC5.



La primera aparición pública de los MC5 se da en el Lincoln Park Bandshell, en 1964. A punta de distorsiones, gritos y feedback ensordecedores, los MC5 supieron abrirse paso entre la blanda oleada beatle que envolvía a las jóvenes bandas de ese entonces y comenzaron a ganarse una buena aunque tumultuosa y neurótica reputación. La argentinísima revista “Pelo” dejará leer en uno de sus análisis sobre la historia del rock en los Estados Unidos: “…no había nadie en Detroit que no afirmara que MC5 era el mejor grupo del mundo. Además de su música frenética y altamente violenta, los MC5 se movían, hacían chistes, saltaban entre el público, rompían guitarras… Los MC5 hablaban de la revolución…” (revista Pelo, #23)

Pero su salvajismo, sus portazos de rock primario y esa poca cortesía musical mostrada en los tablados, les impedirá obtener un contrato de grabación. Hasta que en 1965, John Sinclair, poeta, activista político y revolucionario cultural, tomó atención de esta vitalidad de desequilibrios constantes, y se ofreció para hacer el papel de Manager. Gracias a este encuentro, en 1966, sale “I Can Only Give You Everything”, pero con muy poca suerte. A esta primera incursión le siguió “Looking At You”, pero su ruta continuó por los cordeles de la sordera y la indiferencia de la crítica especializada. (Existe una grabación que salió en los 90's,que incluye sus primeros demos y tomas en vivo pertenecientes a esta etapa en la vida de los MC5, donde se aprecia todo su vandalismo musical incontrolable).



Será recién en 1969, con el disco en vivo “Kick out the Jams”, que los MC5 tocarán el cielo, con una grabación que recoge los más salvajes y electrizantes momentos que pueda haber vivido el rock n roll. La empresa discográfica que editó esta esfinge maravillosa (Arista Records), a pesar de las buenas ventas, decidió no sacar más discos de MC5 por considerarlo demasiado “rabioso”, demasiado político, demasiado todo. Así que los muchachos se fueron al sello Atlantic Records, donde editarán 2 discos en estudio: “Back in the USA” y “High Time”, siempre con su mezcla de Creem y Little Richard más varios litros de nitroglicerina. A finales de los 60's, e inicio de los 70's, los MC5 pasarán por su mejor momento, haciendo buena dupla con sus paisanos de Iggy Pop and the Stooges, hasta que en 1972, tras los desastres financieros, el abuso de drogas, la persecución inclemente del FBI... los MC5 se ven obligados a detener sus motores.


Enterrado en las cuevas más oscuras del olvido, los MC5 serán de-vueltos a la memoria, gracias a la explosión punk de 1977, cuando se hizo urgente averiguar los orígenes de la corriente que le cambió la cara al mundo. Será por ello que su disco póstumo de selección, fue llamado acertadamente “The Big Bang”. (Daniel F - Por las Olvidadas Raíces del Punk Rock - Guía práctica contra los lanzadores de bolas de nieve" - Kipuy Editores)


lunes, 7 de marzo de 2016

EL DESCOMUNAL PODER DE LOS (BUENOS) GESTOS


Me invitaron a Depeche Mode, y no fuí. Me invitaron a Metallica, y no fuí. Me invitaron a Paul McCartney, y tampoco acepté. -- Hasta unas horas antes, yo ya había decidido NO ir al concierto de los Rolling Stones. Pero luego de haber posteado una broma acerca de una entrada realizada a punta de lápiz y buen humor, alguien apareció en mi cuenta de Facebook a ofrecerme un ticket en una zona irrechazable. Esta es la crónica de una gentileza, la corta crónica acerca del descomunal poder de los (buenos) gestos.

En estos días de despidos y subidas de Dollar, mi vida está un poco complicada y se me hacía muy difícil poder adquirir una entrada para el gran concierto de los Rolling Stones. Con lo que costaba un ticket, podría defenderme por un par de meses para las tormentas que se avecinan. Así que dije: "No voy... No hay que ser tan frivoleros". 



En eso, estando convencido de no ir, entré al Muro de mi amigo Martín Roldan, y vi una "entrada" para el concierto de los Rolling que algún bromista había dibujado sólo por joder. Lo jalé para mi Muro y puse un texto en el mismo cause de broma. Tuvo muchas respuestas festivas y hartos "likes"... De pronto, comenzó a escribirme gente por el Inbox, ofreciéndome entradas para que no me quede sin ver a los Stones. Una chica me dijo: "mi novio ha comprado dos, y a mí no me gusta mucho... Yo podría NO ir y tú podrías ir con mi novio"... Me sonó un poco raro, pero le dije que vayan juntos, que desde ya "tu presencia es muy importante para él, y él va a querer que vayas"... Y ahí quedó. Luego había un muchacho, que en su buena onda me estaba ofreciendo una entrada para Tribuna, pues le sobraba un ticket... Yo dije que eso no era muy justo, que debería ir con alguna otra persona. Y el amigo fue con su sobrino. Lo cual -le dije- me alegró muchísimo, pues esos detalles quedan para siempre.

Pero luego apareció otro contacto, alguien con quien no suelo alternar mucho en el Facebook (que me dijo no diga su nombre) y me ofreció enviar dinero para que pueda comprar una entrada. Yo le dije que NO, que eran muy caras. Él me insistió. Y yo le seguí diciendo que NO. En el colmo de la buena onda, me dijo que él mismo compraría la entrada por Internet y que yo la podría recoger de cualquier Teleticket... Mi novia me dijo: "acepta, debes aprender a saber decirle SI a los obsequios y buenos gestos de quienes de verdad te quieren"... Con eso me cagó. Y le dije al amigo que YA, que aceptaba su tremenda gentileza. A los pocos minutos fui a un Teleticket, recogí mi entrada, me junté con un par de compinches y nos fuimos al Estadio. 



El concierto fue fantástico. Los Rolling Stones estaban más Rolling y más Stones que nunca. Vi al ex-Faces Ron Wood y me encontré con mucha gente que siguió cubriéndome de buenas vibras y ondas muy positivas, abrazos emocionados, saludos cordiales, etc. Fue una noche increíblemente buena. Al terminar, caminé como flotando, embelesado por todo lo que me había pasado.

Sólo queda decirle al amigo (y a todos los demás que tan gentilmente transmitieron tan lindas vibras), MUCHAS GRACIAS, gracias por tan formidables gestos, gestos que hacen que este planeta siga albergando tan lindas y nobles esperanzas. Gracias. (Daniel F)





lunes, 29 de febrero de 2016

LA JERGA REBELDE – Cockney Rebel

A pesar del tiempo y las revoluciones, muchos siguen creyendo que la esencia en la música se traduce en una identificación con el auditorio, inmiscuirse en los devenires de la gente, cuando en realidad es totalmente al revés: es la gente la que se tendría que identificar –o no- con tu obra, ver si tu disconformidad o avenencia es respaldada por algún grupo de oyentes. El chiste no es únicamente exponer el sentimiento o la imaginación del prójimo, sino la tuya. Es como decía Artaud: “yo sólo quiero mostrar mi mente”.

Y eso era lo bello que tenía la década de los 70’s, donde las propuestas brotaban como hongos en todos los rincones del planeta. Ya no era como en los 50s, 60’s, que buscaban copiar fórmulas exitosas (buscar otro Sinatra, otro Elvis, otros Beatles, otros Rolling Stones), sino el inventar nuevas recetas, nuevas propuestas y nuevos rostros.Y a inicio de los 70s el firmamento musical se abrió en un abanico de tan incontables propuestas que hasta el día de hoy seguimos descubriéndolas y nos siguen sorprendiendo.


Esta banda se llama Cockney Rebel. Yo tuve la suerte de descubrirlos en pleno 73, 74, primero por la prensa y luego por la emoción de uno de mis hermanos mayores, quien luego de escucharlos una noche en Radio San Isidro, me dijo “Tienes que escuchar Psychomodo… ¡es fantástico!”…

A estos Rebeldosos, desde el inicio, los marcó la ruptura, la sorpresa y el extremo. Eran los días del Glam Rock, de Bowie, del rock progresivo, de la música de alta energía… y los Rebel tenían que marcar territorio. Su primer disco sorprendió gratamente, tanto a público como a medios, volviéndose un referente obligado junto con apuestas tan extrañas como Sparks y Roxy Music. Su mezcla de burlesque, pop sesentero, giros prospectivos, ataques de rock atípico y una poesía de sub mundo (donde la jerga andaba muy presente), los catapultó hasta alturas insospechadas.


Lamentablemente, el brillo de Steve Harley y su banda, se eclipsó a los pocos años tras varios discos imprescindibles y el declive de la escena en general, que regresó a las viejas fórmulas del éxito fácil y el desprecio por todo aquello que pretenda salir del estándar de los 3 minutos. La crisis financiera en las Discográficas, la debacle económica mundial, hizo que todos regresen a lo más básico. La música volvía a alejarse de sus fundamentos expresivos y de sus vestiduras más artísticas.

Los Rebel siguieron circulando por el mundillo, hasta que finalmente la atención les perdió el rastro. Para fines de los 70’s, Steve Harley, su atronadora manera de cantar, sus letras y su singular estilo, era nombrado como una de las tantas influencias que tuvo el irreverente movimiento punk, rescatándolo de la más completa omisión.    (Daniel F)

jueves, 25 de febrero de 2016

EXCEDIÉNDOSE CON LOS EXCESOS EXCESIVOS - Joe Cocker.


Los que estamos más o menos enterados de la vida y correrías de aquellos músicos que cruzaron el rock por las partes más insalubres de la historia, sabemos lo dañino que pueden ser los excesos. Sólo Iggy Pop y algún otro nos sorprenden con haber sobrevivido a tanta tropelía en sus existencias. Lo siguiente es una historia que tiene que ver con el cantante inglés Joe Cocker, historia que dice haber sido corroborada por testigos y por algunas autoridades argentinas, pero que sigue circulando en ese país como una leyenda sin confirmar.

En 1977, en plena era del punk, Joe Cocker ya estaba pasándola bastante mal, financiera y artísticamente. Sus días de gloria y su salto en Woodstock habían quedado bastante atrás. Su exceso con el alcohol, era la traba más feroz de vencer. Subía totalmente borracho a los escenarios, se caía, no hilvanaba canción alguna y hacia papelones enormes tanto dentro como fuera de los escenarios. 



En aquel 1977, Cocker llega a Buenos Aires, pero, como era de esperarse, los conciertos estuvieron plagados de múltiples sinsabores. La historia cuenta que Joe, en plena estadía en Baires, logró zafarse de su seguridad y escapar a la calle, y todo esto a pesar de ya estar bastante iniciado en tragos. Alguien aseguró haberlo visto trepar a un vehículo de transporte público ("un Colectivo de la Línea 45" dicen). Luego, otros ciudadanos (los que estaban dentro de aquel carro), cuentan que un turista pelucón se puso a armar laberinto entre los usuarios, hasta que -entre todos- lograron echarlo del transporte. Una chingana que estaba cerca de donde "nuestro héroe" había caído, se convirtió en su albergue provisional, continuando con la chupeta. (En esta parte se menciona mucho a La Barra Brava del Club Independiente, quienes dicen haberlo recogido del pavimento y llevado al Bar más próximo). Hasta que, no se sabe cómo, lograron devolverlo a su Hotel.

Años después, cuando Cocker volvió a Argentina y se le preguntó por semejante travesía, él dijo no acordarse de nada, ni de su etílica expedición, ni del viaje a Sudamérica o de sus conciertos en Buenos Aires. Como diría mi casera en el mercado: Ta bueno culantro... pero no tanto. (Daniel F)


nota: la foto de arriba es Joe siendo arrestado en Melbourne, el 19 de Octubre de 1972, después de una pelea de borrachos con la policía y con gente de la seguridad del Hotel.  


martes, 23 de febrero de 2016

BEE GEES- La habilidad de caminar por senderos oscuros y no caer


Por más que la prensa local de rock esté contaminada por la farándula (usando los mismos patéticos recursos), aún quedan algunos reporteros con cierta clase y muy acuciosos. Hace poco, uno de estos que había hecho toda su tarea, me preguntó: “Ví en tu Facebook que te gustan los Bee Gees, y es algo que repites siempre en tus libros”… Yo le contesté afirmativamente.

-         -  Pero no incluirá su etapa discotequera… ¿O sí? –preguntó el joven.

-         -  (risas) Pues no, amigo. Yo crecí con todas las gravitaciones posibles de la música: rock pesado, música orquestal, coral, rock liviano, soft, minimal… Y la primera etapa de los Bee Gees es increíblemente bella, por más que a muchos de mis contemporáneos les haya caído muy meloso. Peor que Bread o los Carpenters. Pero tienes razón, la etapa funk y disco ya no me atrajo mucho. Hasta en las portadas de sus trabajos había menos ingenio, y ahora eran como desabridos carteles de propaganda.

-         -  Pero he visto en una entrevista que calificas a Barry Gibb como el más exitoso compositor pop de la historia… ¿Tanto así?

-        -  Tanto eso y más. Antes había reservado ese sitial a Elton John o a alguien de su calibre. Pero Barry es alguien que desde pequeño hizo solamente “éxitos”. ¡Ya quisiéramos muchos de los que nos dedicamos a hacer canciones, tener tan gigantesca habilidad! Toda canción escrita por él se transformaba en un masivo hit radial. Cuando los Bee Gees dejaron de ser un poco la atracción para la Industria, el buen Barry siguió componiendo éxitos, tanto para él como para sus hermanos y para otros artistas. Sólo basta hacer un poco de memoria y se encontrarán con veintenas de “números uno” concebidos por la mano de este genio.

Al final, la conversa (llevada a cabo en una radio universitaria) se trasladó únicamente a hablar de los Bee Gees, de Barry, Robin y Maurice, de su otro hermano (Andy) muerto de sobredosis, o cómo fueron dejando este mundo dos de los hermanitos, tras larga pelea con el cáncer. Insistí que “First of May” es una de las mejores canciones de la historia, y que mi adolescente corazón dio un enriquecido salto cuando escuchó “Spicks and Specks” y se diluyó con “Run to Me”.  Porque mucho más allá del colchón de mullidos violines y arreglos empalagosos, estaba la excelencia en las composiciones, la pulcritud de sus voces, la habilidad para poder caminar por el lado más comercial de la Industria y no caer en lo estruendosamente banal y desechable. (Daniel F)


jueves, 18 de febrero de 2016

AQUELLOS EXTRAÑOS DE PELO LARGO


Cuando me escuchan hablar con tanta emoción y gratitud del rock argentino de finales de los 60s e inicio de los 70s, no falta a quien les pique alguna magnificente curiosidad. Porque no sólo era la música, los personajes, sus iniciativas literarias, sus medios subterráneos de difusión, sus heroicos programas radiales, sus conciertos y recitales... Era también su resistencia, una resistencia y una terquedad basada en un inconmensurable amor por el rock and roll. Muchos conciertos eran en trasnoche, cuando ya los locales habían cumplido con su cuota de entretenimiento social. Así que dejar que unos melenudos puedan usar sus instalaciones (melenudos desconocidos para las grandes mayorías) no los haría más ricos, pero tampoco más pobres.

Y para la policía, un encuentro de jóvenes en trasnoche, significaba un gran momento en el cual podían ejercer todo su sadismo ante muchachos que, en realidad, no significaban peligro alguno. En aquellos días, andar con pelo largo y vestirse "extravagantemente", estaba prohibido. Así que cuando ibas a un concierto, sabías muy bien que la policía podía detenerte en el camino. Y si te librabas de eso, pues tenías la seguridad que la policía estaría esperándolos a todos a la salida de los teatros. Y eso pasaba. La policía correteaba y cazaba pelilargos por pura y satánica diversión, como en los peores días del fascismo. Los detenían, los rapaban y, cuando el día comenzaba a aclarar, los soltaban. En el colmo de los colmos, para poder salir con el pelo largo, debías de portar un permiso...



Este documento pertenece a Félix Pando, tecladista de La Joven Guardia, banda que en 1968 se hizo conocida gracias a canciones como "El Extraño de Pelo Largo" o la no menos conocida "La extraña de las botas rosas". En el mismo se lee que por estar en plena filmación de una película, el portador de este documento, se ve en la necesidad de usar el pelo largo. Este permiso en particular, tenía un periodo de validez que iba del 10 de Septiembre al 30 de Octubre, luego del cual tenía que borrar todo vestigio de melena de su apesadumbrada cabeza, claro, a menos que quiera pasar un mal rato con la policía. (Daniel F)


Nota de Crédito: Este documento lo colgó en Facebook el amigo Jorge Parajua en el Muro de simpatizantes de la revista Pelo, revista argentina que se encargó de propagar y pregonar, todo este duro mundo de la música cargada de tantas vicisitudes juveniles. 

martes, 16 de febrero de 2016

¿PREMONICIÓN o SUERTE?


Hace unas horas regresaba de comprar pan, cuando en una calle, al pie de un edificio en construcción, alguien, desde un auto en movimiento, saca su cabeza y me dice “F, lo máaaximooo!”… Yo detengo mi marcha, giro mi cuerpo y respondo la gentil expresión con un saludo y una sonrisa. Y en el momento de retomar mi camino, plum!... una pesada pieza de metal cae delante mío desde uno de los andamios de aquella obra, empotrándose en la vereda… Si no me hubiera detenido en ese segundo, si nadie me hubiera pasado la voz, lo más seguro es que ahorita no estaría escribiendo nada.


Este episodio de salvarme de alguna calamidad por obra y gracia de las casualidades o el designio incomprensible de alguna mano invisible, la he experimentado más de una vez. En una ocasión, en los tiempos en que para ir a tocar a provincia recurríamos a algún informal terminal terrestre, nos tocó dar un concierto en la localidad de Cajamarca. Toda la banda llegamos al paradero de Fiori. Casi todos los buses estaban llenos. En eso vimos un Bus color blanco que decía “Cajamarca”, listo para salir, con varios asientos vacíos. El vehículo era lo suficientemente atractivo como para decidir abordarlo. Los músicos subieron y acomodaron sus instrumentos. Mientras ellos hacían eso, yo me fui a un teléfono público a llamar al organizador en Cajamarca, nuestro amigo Oscar Pajares. Le describí el Bus, el color, la disque “empresa” y listo. Ambos calculamos que nos estaríamos viendo entre 6 y 7 de la mañana. “Acá los esperamos”, me dijo el buen Oscar.

Oscar Pajares, generador del mayor movimiento de rock que vivió Cajamarca en los años 90. 

En ese viaje, yo había ido con mi novia. Y cuando por fin ambos subimos al Bus, mi novia me miró asustada. Le dije “¿Qué te pasa?”… Ella sólo respondió: “Acá, no. Vamos a otro Bus”… Intenté encontrar una explicación, pero ella sólo dijo:“Vámonos”. Entonces le dije a la banda: “Muchachos, vamos en otro Bus”… Lógicamente algunos se indispusieron y colaron sus gestos más destemplados. Al final subimos a un Bus que saldría una hora después del vehículo blanco que habíamos abandonado. Ya no hubo cómo llamar de nuevo al amigo Oscar para avisar que habíamos cambiado de Bus. Ojo: no eran los tiempos de los Celulares o la Internet, y no eran tiempos de andar gastando tantas moneditas en llamadas.

A eso de las 8 de la mañana, llegamos a Cajamarca. Abajo nos esperaban los Pajares y sus amigos. Pero algo malo estaba pasando. Todos tenían rostros de asustados, pelando sus pupilas en modo de pánico. De pronto alguien me ve a través de las ventanillas y grita “Ahí taaa!!”… Y todos corren a ver si era cierto. Me ven y todos se alocan. Pero no era porque había llegado “el famoso grupo de rock”… Todos comenzaron a abrazarnos como si fuéramos los sobrevivientes de algún terrible incendio. “¿Qué pasa?” –le pregunto al Oscar. “Nosotros pensábamos que estaban en el Bus que se cayó” –me responde Oscar con voz temblorosa… “¿Cuál Bus que se cayó?” –le dije. “El blanco, de la empresa en que me dijiste que venían. Se cayó al abismo en las afueras de Cajamarca. Casi todos se murieron”…… Nos quedamos helados.


En estas cosas de las premoniciones o la suerte, de pronto he tenido más suerte que premoniciones. Aquella mañana en Cajamarca, miré a mi novia, la abracé muy fuerte, y sólo atiné a decirle: “pa’ la próxima, no te discuto ni mierda”… (Daniel F)


Nota: las fotos del bus accidentado, no pertenecen a este relato. Sólo lo puse para graficar lo terrible de aquel accidente en Cajamarca. Accidentes que, lamentablemente, no han interrumpido su desgraciada estadística a nivel nacional.